lunes, 3 de mayo de 2010

¿Cómo reaccionamos ante una crisis?

Hace un rato caminaba con Cosmo y su jauría (dos perros labrador y dos golden) a unas cuadras de mi casa y de repente en una esquina apareció un perro más. Éste último, a pesar de los gritos histéricos e intentos de órdenes de su dueña, se lanzó muy agresivo contra Yanko, uno de los amigos caninos de mi perro.

Contrario a lo que pensé, mi amigo el dueño de Yanko, mantuvo una calma absoluta y con unas cuantas palabras logró tranquilizar al resto de la jauría, a Cosmo (que comenzaba a alterarse) e incluso al perro agresor ante los ojos incrédulos de la propietaria.

Una vez controlada la situación, la mujer se soltó a decir improperios contra mi amigo y sus perros, a pesar de que en ninguno de ellos había sido el atacante. Pero no sólo eso, siguió gritándole a su mascota y se lo llevó a jalones sin quitarnos la vista de encima y con ganas de seguir discutiendo.

Luego de eso comencé a preguntarme ¿qué sucede en una situación de crisis (sea la que sea) que nos hace reaccionar de formas tan extremas? Pues definitivamente depende de varios factores.

El primero es una ausencia o sensación de una pérdida total del control. Cuando no podemos controlar la situación, difícilmente podremos manejar la forma en que reaccionamos. Aunado a ello, la falta de un plan de acción que nos permita tomar las mejores decisiones y actuar de forma estratégica hacen que todo se vuelva confuso y que nuestra tendencia sea responder sin meditar.

¿Qué debemos hacer en un caso de crisis? Primero, valorar la situación. Definir qué es lo que realmente sabemos acerca de ella, el riesgo que corremos y plantear cuál es el peor escenario. El buen manejo de una crisis requiere que pensemos en que el peor de los escenarios puede hacerse realidad. Una vez definido este último paso, nuestras acciones en busca de resolver la situación, serán mejor pensadas e incluso pueden anticiparse a un riesgo mayor.

Llevando este tema a una crisis reciente de gran relevancia mediática como la explosión de la plataforma petrolera en Louisiana, es evidente que no se previó el peor escenario. O si se hizo, la reacción de la empresa sin duda no fue la más adecuada. Salir después de nueve días a decir que se harán cargo de los daños deja una reputación dañada, una percepción de irresponsabilidad por parte de BP, y lo peor, un severo daño ecológico en el Golfo de México. Recordemos que un mal manejo de una situación como esta, dejará una huella en el pensamiento colectivo.

Creo que la mujer de la historia que les cuento, en su vida ha planeado siquiera lo que podría suceder con su perro y mucho menos la forma en que podría controlarlo. Eso la llevó a reaccionar de forma indebida y sin pensar ninguna de sus acciones, probando que, las crisis sean del tamaño que sean, siempre comparten los mismos elementos.

Les dejo un video donde se prueba que las crisis de unos pueden ser la gloria de otros. Esta entrevista que evidenció los malos manejos de recursos en Vamos México acabó con la poca reputación que quedaba de la fundación y le valió su primer premio nacional de periodismo a Carlos Loret de Mola. Disfrútenlo...

viernes, 5 de marzo de 2010

Perros y más perros

Creo que una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida fue quedarme con Cosmo. Su simple presencia o pensar en él me llena de alegría todos los días.

¿Y por qué decidí hablar de esto? Varias notas en los últimos días han llamado mucho mi atención. Todas tienen que ver con las llamadas "jaurías" de perros en la tercera sección del bosque de chapultepec.

He visto una constante confrontación entre una asociación civil llamada Mundo Patitas y las autoridades tanto de la Delegación Miguel Hidalgo como la Brigada Animal de la SSPDF sin que hasta el momento exista una solución sensata a estos casos.

Y me pregunto ¿por qué siguen siendo tan irresponsables muchos de los dueños? porque estos perros definitivamente llegaron gracias a que alguien los abandonó a su suerte, seguro porque cuando crecieron ya no eran tan "bonitos y convenientes" para la casa o la familia y no queda más que "tirarlos" donde sea.

Hace algún tiempo oí que los Diputados locales en Querétaro propusieron una iniciativa de ley para que todos los dueños de los perros pagaran un impuesto por tenerlos y créanme, nunca como hoy estuve más de acuerdo. La gente debe ser consciente de que no son juguetes para los niños y que obtenerlos definitivamente es una responsabilidad.

Por ello, estoy completamente de acuerdo con iniciativas como esta puesto que beneficiarían tanto a los ciudadanos como a las mascotas.

Ojala que el conflicto con los perros del bosque de chapultepec tenga un final conveniente no sólo para los ciudadanos sino para los mismos animales. Y de verdad, que la gente se haga responsable de sus mascotas.